Cuece un poco estos huevos. Después sácalos del caldo, y sepáralos unos de otros; y para que el caldo no quede demasiado claro, coge una miga de pan, y pásala junto con éste por la estameña, o si no pon en el caldo verdaderos guisantes, que pudiendo tener será mucho mejor; y sea como sea el caldo mete a cocer los huevos y con ellos unas pocas especias, y perejil, y menta picada pequeña.
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miércoles, 5 de junio de 2019
lunes, 3 de junio de 2019
Pescada rellena deshuesada (receta del siglo XIX)
Se toma una buena pescada, (merluza) se escama y limpia: se abre por el lomo extrayéndole las agallas y tripas para que por el vientre quede entera y se le saca la espina que coge desde el nacimiento de la cabeza; se le echan unos polvos de sal y se deja hasta que la tome.
Se corta jamón, tocino salado y trozos sin espina de otra pescada, u otro pez sabroso, todo se pica con perejil, un diente de ajo, majándole clavo, piprienta y azafrán con unas gotas de limón y un poco de pan rallado, la yema y clara de un par de huevos y se mezcla este relleno introduciéndolo en la pescada hasta rellenar todo su vientre, pero dejándolo holgado para que no se reviente.
Después se cortan tiras de tocino salado anchas y largas, pero delgaditas y se lian con un bramante a la pescada sin apretar demasiado, se coloca la pescada de este modo en una tartera a propósito, se le echa por encima un poco de aceite crudo, agrio de limón, pimienta en polvo, perejil picado, una hoja de laurel, un vaso de vino seco o tinto y una cucharada de caldo, cubriéndola con pan rallado y perejil: se introduce en el horno y cuando está dorada y toda está cocida se aparta para servirla en la misma tartera con coscorrones fritos formando alegrias.
Bacalao con leche (receta del siglo XIX)
Despues de desalado se limpia y hace trozos el bacalao, se cocen en agua los mejores, se escurren y se hacen tiras pequeñas. Se frie aceite o manteca en la que se pone una cucharada de harina, sin cesar de menearla con cuchara de madera hasta que esté dorada; en seguida se le pone cebolla que estará picada muy menuda; cuando está dorada se le agrega el bacalao hecho tiras y a fuego templado se le va añadiendo leche, poco a poco, con el objeto de que vaya tomando el gusto. Entretanto se majan en un mortero ocho o diez avellanas mondadas, algunos clavos de especia y pimienta, nuez moscada rayada y un poco de almoradú, se deshace todo en una poca de leche y se le agrega á la cazuela. Si se observa que está demasiado espeso se le añade leche a proporcion, resultando una salsa blanca y en buen punto de cochura.
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