En siete libras de azúcar preparado a la pluma, se pondrán cinco de frambuesas de las más gruesas, bermejas y hermosas, y bien limpias, para que den doce o quince hervores a fuego grande: lo que hecho, se apartarán, dejándolas reposar por un breve tiempo, en cuyo espacio curiosamente se espumarán, repitiendo la decocción hasta que el almíbar se espese, y ya frío, se pondrá en una vasija: y porque son demasiadamente secas, se podrá añadir al primer hervor a cinco libras de frambuesas un cuartillo de zumo de guindas destilado por la servilleta, y pasado por el cedazo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario